Una amiga muy querida de Saori y su novio tuvieron un problema muy feo hace aproximadamente un año, un problema que pintó el mundo de gris y que no dejaba ver claro a ninguno de los dos.
Habían decidido que era tiempo de visitar a un doctor para que les recomendara un método anticonceptivo y que ella se hiciera un chequeo normal. Aceptaron sin pensarlo mucho al primero que escucharon y fueron. Todo iba bien con el inicio de la consulta, ella estaba nerviosa... la consulta iba bien, nada parecía fuera de lo normal, la doctora le platicó acerca de algunas enfermedades de transmisión sexual y ella preguntó específicamente por una, el VPH. Llegó la hora de la revisión y todo parecía estar bien hasta que la doctora notó "una lesión" que parecía ser dicha enfermedad, el virus del papiloma humano. Ella se asustó mucho, la doctora le platicó lo que era, y cuánto llevaba ahí la supuesta lesión. Ella no podía esperar para ver a su novio, se sentía desolada.
Cuando salió de la consulta y se lo contó, la desolación lo invadió a él también, no sabían qué hacer, a quién acudir, debían ir la siguiente semana para que les dieran el resultado de los estudios, pero mientras, qué hacían?... a la familia de ella no podían contárselo pero cómo iban a resolver todo?. Él decidió contárselo a su mamá y ella prometió recomendar un doctor más confiable, aún así fueron días oscuros para ellos, llenos de incertudumbre y llanto. Cuando regresaron con aquella doctora, ambos entraron a la consulta y ella confirmó lo que había diagnosticado días antes y los llenó de miedo. Les habló de la enfermedad, del tratamiento, de las consecuencias, todo pintaba mal, el dinero, el probable cáncer en algún momento. En cuanto al tratamiento, sólo habló de costos, de lo poco recomendable que era ir a una clínica gratuita...
Ella se sentía demasiado abrumada, pero él se llenó de desconfianza... afortunadamente. La dichosa doctora les cobró la maldita consulta que únicamente fue dar resultados de análisis y tuvo el descaro de hacer un "descuento" de $100. La doctora se llama Ana Franco y atiende en la zona de Coapa.
Días después pudieron acudir con un doctor altamente recomendado por la familia de él quien les quitó el miedo, aunque ella tuviera esa enfermedad no era forzoso que le diera algún cáncer ni el tratamiento era tan caro, es más, el laboratorio que usaba ella no era 100% confiable. La revisó y la encontró bien, no podía asegurar que había o no VPH sin el debido estudio pero no veía ninguna anomalía. Se mandó a hacer el estudio y una semana después el resultado fue negativo, (y el de 6 meses después también lo fue). Ellos se sintieron completamente aliviados, no podían creer lo que les acababa de pasar. No podían creer que aquella doctora les hubiera hecho daño sólo por dinero. El nuevo doctor ni siquiera los obligó a ir a "consulta" para la entrega de resultados, únicamente con una llamada telefónica y podrían recoger los resultados cuando quisiseran, sin ningún costo. De verdad era algo que sólo pasa en películas y a ellos les pasó. Lo único bueno de toda la desagradable situación fue su amor, que se hizo más y más fuerte, jamás se dejaron, jamás se debilitaron, siempre estuvieron juntos y eso ayudó mucho.
Si les pasó a ellos, podría pasarle a cualquiera, por eso yo hoy les cuento su historia para que nadie se deje engañar tan fácilmente.
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1 comentario:
Ana Franco es una delincuente que anda suelta, sigue robando y amedrentando.
Personas confiables como Sergio Rivera deberían de polular, él es un profesional, él se preocupa por sus pacientes y se preocupa más por crear un vínculo de confianza que por ver por dónde saca dinero.
Esta historia les puede pasar a muchas personas, lo que les diría es que no se espanten, que busquen más opiniones y éste es el clásico caso en el que lo barato sale caro y lo caro, al final, es más barato... La tranquilidad... la tranquilidad no tiene precio alguno.
Gracias Sergio Rivera, gracias.
Ana Franco, ojalá te mueras pronto.
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